Se propone un estilo que, partiendo de la sastrería de moda de los años noventa observada en LANVIN y PRADA, se enriquece con los drapeados translúcidos de COMME des GARCONS y los plisados de ISSEY MIYAKE, creando una estética estructurada pero ligera. En la temporada de lluvias, un look refinado que luce bien incluso cuando se moja.